Hallo

Sweet mother of god

Comí Pizza Döner. Eso.

Bitches love Germany

Odio, odio, odio mi monografía. Odio ese trabajo de mierda que me ha quitado todo el tiempo que podría ocupar en escribir acá. Ahora debiera estar trabajando pero preferí dejar botada esa tontera un rato para venir y escribir algo cortito aunque sea. Tengo que hacerle justicia a este regalo, que en verdad es hermoso. (Gracias, primocha linda).

Cuento corto: me encanta Alemania. Me encanta todo: los edificios, la gente, las tiendas (en especial las de música, arte y ropa), la comida (fuck yeah Döner, kilos de grasa, ñom), la cerveza, el tabaco, TODO. Me encanta dejarme llevar por la costumbre de estar acá y de repente recibir esas cachetadas que te recuerdan que es Alemania —como, por ejemplo, ver las calles nevadas, o plagadas de rubios, o llenas de tiendas de Döner (ñom)—.

Y hasta ahí todo perfecto. Ahora llevo 5 semanas en el intercambio, y las he disfrutado a concho. Lamentablemente, está empezando el bajón de tener que irme porque me encariñé. Me encariñé con mi familia, que es lejos lo mejor de acá. No pensé que me iba a tocar un grupo de gente tan divertida, relajada y amorosa. Me encariñé con mis compañeros, sí, porque aunque en 6 semanas es difícil ponerle el hombro a la frialdad alemana siento que me hice un lugar en el curso, y en especial con un pequeño grupo de amigas (de las cuales hablaré más adelante porque esta última semana dejaré totalmente botada esa cosa de monografía para escribir acá si es necesario). Voy a echar de menos que me vean y traten de pronunciar mi nombre completo y fallen épicamente al acentuar en "Sebástian" y decir "Andreas" en vez de "Andrés". Voy a echar de menos esos abrazos que, honestamente, a veces valen mil más que uno chileno porque son tan raros y tan especiales que te sientes el hijueputa más suertudo de este lado del planeta. Me encariñé sobre todo porque quise encariñarme. Quise que este tiempo corto fuera lo mejor del mundo, y por eso me permití sensibilizarme con la hueá y sacarme Chilito de la cabeza, buscando lograr la experiencia más linda posible sabiendo que no volveré a ver a nadie nunca más —probablemente, quién sabe, pero igual—.

De no ser porque todavía tengo cosas en Chile por las que vale más la pena volver que quedarse (entre ellas tú, primocha) esto sería mucho peor. En fin, esta semana la aprovecharé aún más que las otras y además escribiré mucho de lo que he vivido acá antes de que me vaya. Tengo que plasmarlo y ocupar este blog ahora que estoy más relajado con la monografía y me puedo permitir perder el tiempo :).

Ñu!

Chama.-

PS. Adjunto imagen con motivo alemán. Es que la veo y me cago de la risa, hihihi.



Jo, segunda entrada.

Pronto habra una tercera, cuarta, quinta y ojala muchas muchas, donde nos contemos las cosas que nos van pasando en Chilito y Alemanish C:
Espero que te guste esta idea y funcione, no se porque pero me parecio un detalle lindo C:

Mañana, despues de que te hayas ido, me pondre a escribir como enferma para que cuando estes en tu casita alemana puedas leer algo c: y sea agradable C:

Le Primocha <3

Hallo Primocho

Bueno, esta será la primera entrada, que no tendra ningun valor demasiado especial. Eso si, me sirve para ver como se ve el blog con cosas escritas antes de mostrartelo a ti.

Eso :)

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